TEMA:
Meditación Trascendental

 

¿MEDITAR
O
DORMITAR?

III

Por  Mariano González V.

                  Con la entrega de hoy seguimos el tema de la Meditación Trascendental con que discurrimos en dos artículos anteriores.  Maharishi Yogi Mahesh nació en la India donde estudió física.  Maharishi significa Gran Saga o Gran Maestro.  Yogi significa "el que ha llegado a la unión" o uno que ha alcanzado la "máxima unión".  Mahesh es su apellido de familia.  Maharishi Yogi Mahesh fue discipulo muchos años de "su divinidad" Brahmananda Sarawasti.  En escritos anteriores nos hemos referido a Brahmananda Sarawasti como el Guru Dev.  El Guru Dev era un Swami famoso en sus días.  En efecto, llegó a ser uno de los cuatro líderes espirituales importantes de la India.  En los Vedas o escritos sagrados del hinduismo se hallaba una técnica de meditación que había caído en desuso.  El Guru Dev la revivió, y antes de morir le encargó a su discípulo Maharishi que desarrollara una fórmula más fácil de meditación practicable para el hombre común.  Maharishi se internó por años en los Himalayas para luego salir con la técnica de la Meditación Trascendental.  Para entonces mucha gente en la India estaba ya harta de meditación y meditación, pero hambrientos de comida, y llegó a interesarse más en comer que en meditar.  Querían ejercitar el estómago más que la mente.  Abrumado por esta indiferencia, Maharishi decidió venir a esta parte del mundo en busca de conversos. 

                La Meditación Trascendental se presenta como una especie de sanálotodo, un método más profundo que el sueño que ayuda a relajarse y a descansar.  Según sus exponentes, la Meditación Trascendental mejora la vida, la salud y las relaciones interpersonales.  Meditando, dicen ellos, "se alcanza el estado sumo de conciencia de Dios, cesa la decadencia en la vida, los planos mentales y físicos suben al plano espiritual el cual tiene vida eterna."  Con tantos ofrecimientos, la Meditación Trascendental logra enganchar en sus filas un sinnúmero de incautos y créelotodo. 

 Nótese la palabra Yogi en el nombre de Maharishi.  En Hispanoamérica suena mucho hoy día la palabra Yoga.  La Meditación Trascendental no es lo mismo que el Yoga, pero, sí, toma prestado del yoga una buena dosis de sus principios y prácticas.  Ambos corrientes tienen su fuente común en el hinduismo.  El Yoga clásico enumera ocho etapas:  La yama que es abstención moral; la niyama que es educación propia; el asana que tiene que ver con posturas del cuerpo; la pranayama que regula la respiración; la pratyahara que controla los sentidos o suprime su uso externo; la dharana que es concentración contemplativa; la  dhyana o meditación o atención fija; y el samadhi que es concentración o estado de superconciencia.  La Meditación Trascendental vegeta en estos ideales.  Desafortunadamente hace acto de presencia en  nuestra cultura en un momento crucial cuando al descontento popular y la vaciedad espiritual creadas por la religión muerta de las gentes se suman la frustración social, el desequilibrio emocional, la         

 inquietud intelectual, la incertidumbre política y el aprieto económico.  No pudo llegar a mejor tiempo y valerse así a plenitud de la actitud conocida:  "más vale llegar a tiempo que ser invitada." 

                La Biblia, por su parte, promueve un tipo de meditación diferente al de las religiones orientales.  En el Salmo primero de la Biblia, dice:  "Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores ... antes en la ley de Jehová está su delicia y en su ley MEDITA de día y de noche ... será como el árbol junto a arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae."  (Salmo 1:1-3).  Dice también laBiblia:  " !Cuánto amo yo tu ley!  Todo el día es ella mi MEDITACION.  Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos; porque me son eternos."  (Salmo 119:97). 

                La meditación bíblica involucra activamente la mente del que medita.  La pone a trabajar duro mediante el estudio analítico de la Palabra de Dios.  La mente del estudiante bíblico se ejercita en el discernimiento de esta Palabra.  Se acostumbra a disecarla como diseca el cuerpo con el bisturí el cirujano.  El estudiante departamentaliza esta Palabra, la interpreta cuidadosamente comparando Escritura con Escritura, y se la aplica devotamente a la vida diaria.  En la etapa de la pratyahara, por el contrario, la meditación trascendental estimula la renunciación al uso consciente de los sentidos y la obliteración de sus funciones naturales y exteriores.  Es como si ordenara poner uno su mente en neutro y al final, la suprimiera completamente al experimentar lo que ellos llaman "la conciencia cósmica".  Es uno como soñar despierto o dormitar con los ojos abiertos."

                Por mi parte, yo quiero estar del lado de Dios.  El me dice que use mi mente activamente en el estudio consciente de Su Palabra.  Me manda a ejercitar los músculos de mi mente en el descubrimiento de Su santa voluntad.  San Pablo, después de exhortar a Timoteo a leer la Palabra de Dios, le escribe:  "MEDITA estas cosas; ocúpate en ellas ... Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, a ti mismo salvarás y a los que te oyeren."  (I Tim. 4:15-16). 

                Jehová habló a Josué hijo de Nun, ministro de Moisés, diciendo:  "El libro de esta ley nunca se apartará de tu boca: antes de día y de noche MEDITARAS en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito: porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien." 

                Lea usted la Biblia, amigo mío, y será sabio -- esto es expansión del conocimiento --.  Medite usted la Biblia, y se agilizarán los músculos de su mente -- esto es expansión mental. Crea usted la Biblia y será salvo -- esto es expansión de su fe.  Practique usted la Biblia y será santo -- esto es expansión de la virtud.  Esto es el camino.  No se extravíe usted por ningún otro.   

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